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¡Por esto NO debes sacarte conejos!

Todos lo hemos hecho alguna vez, ya sea por nervios, ansiedad o simplemente costumbre casi sin darnos cuenta, estamos hablando de “tronarnos los dedos”.

Se trata de un hábito

Antiguamente se decía que esta costumbre producía a la larga un serio cuadro de artritis; sin embargo, estudios recientes indican que la artritis no proviene de tronarse los dedos mas si de una degeneración congénita (de nacimiento) de los huesos.

¿Qué dicen los estudios?

Un estudio da cuenta que entre el 25 y 54% de las personas lo hacen con frecuencia y sobre todo los hombres son quienes lo practican más. Otro estudio proveniente de Detroit en EE.UU. indica que la artritis no sería una consecuencia, pero lo que si ocasiona sería que se desgaste el agarre de los dedos y que se debilite hasta en un 84%.

¿Por qué suena?

Con cualquier método, el sonido se produce de la misma manera: el espacio entre las articulaciones se agranda y hace que los gases disueltos en el líquido sinovial, que baña a la articulación, formen burbujas microscópicas. Esas burbujas se unen para formar unas más grandes que se estallan cuando entra más fluido en el espacio abierto.

El resultado

Una vez los nudillos crujen, no se puede repetir hasta que pasen unos 15 minutos. Eso le da a la articulación tiempo de volver a su tamaño normal y de que más gases se disuelvan en el líquido. La sensación de bienestar de estos “conejos” es por la eliminación del gas helio que es un relajante muscular natural, que en constante repetición vuelve inestable la articulación. El resultado de “sacarse conejos” constantemente es la debilitación de la articulacion y posibles esguinces o fracturas de los dedos. Por ello lo mas recomendable es no hacerlo.

¿Qué debemos hacer?

La mejor forma de prevenir estos “conejos” es estirando los músculos acortados, fortalecer las articulaciones con ejercicios de estabilización articular y mantener una buena postura.

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